7 de agosto de 2012

El Bambú, un material durable frente a las termitas

Ayer estuvimos colaborando en el tratamiento fungicida de la vivienda de un antiguo cliente en El Puerto de Santa María, después de detectar hace apenas un mes un intenso ataque de termitas subterráneas en diversos elementos de madera de la vivienda.

El centro de dicho municipio, es como casi el 100% de todo el territorio español y todo el sur de Europa, una zona intensamente afectada por el ataque de estos agentes xilófagos.

Las termitas subterráneas son insectos sociales  que aparecen en colonias y que atacan tanto a la madera puesta en obra como a los árboles. Sus nidos están en el suelo fuera de los edificios atacados y acceden a ellos a través de galerías subterráneas aprovechando rincones húmedos de muros y paredes. Su capacidad de destrucción es elevada, pudiendo causar daños importantes en 1 o 2 años y su detección difícil por ser lucífugas _construyen canales de tierra mezcladas con saliva para preservar la humedad y desplazarse por el interior sin salir al exterior. Su presencia puede advertirse por la aparición de cúmulos terrosos, la aparición de respiraderos o por su fase alada en primavera, _ en esta fase su aspecto es muy parecido al de las hormigas pero con un color más blanquecino_.



En nuestro caso la detección se hizo al observar que el rodapié de MDF lacado que cubría la holgura perimetral de la tarima maciza comenzó a descascarillarse y al golpearlo comprobamos que en algunas zonas tan sólo quedaba la película de laca.

Después de retirar todo el rodapié del perímetro pudimos ver las termitas en activo, así como unos canales terrosos en toda la zona inferior del muro. El rodapié de MDF estaba totalmente deteriorado, sin embargo la tarima de madera maciza de bambú apenas presentaba ataque.

De todos es sabido que las termitas atacan tanto a madera de coníferas como de frondosas, de hecho la norma EN 350-2 determina la durabilidad natural en el duramen de diversas maderas, calificando a las distintas clases de pinos como no durables, las frondosas europeas poco o no durables y las frondosas tropicales medianamente, poco o no durables. El bambú no aparece en las tablas de clasificación pero vista la experiencia nos atrevemos a calificarla como una madera durable.

Son dos los sistemas que pueden emplearse para paliar un ataque de termitas, el químico con fungicidas y el biológico mediante cebos. Debido al ataque concreto que pudimos apreciar en la vivienda y la estética de la misma_ toda la planta baja está acabada con tarima de madera de bambú en muy buenas condiciones_ se optó por usar el primero de ellos para lo cual se practicaron perforaciones cercanas al muro de la planta sótano y perforaciones en la zona inferior de los muros de planta baja, infiltrando en ellos la parte correspondiente de fungicida. El ataque en planta baja se reforzó con la infiltración bajo la tarima de Corpol.

El proceso consistió en realizar unos taladros en la madera algo mayores al diámetro de los tacos a través de los cuales se inyecta el fungicida, en este caso Corpol, formado por la combinación de tres fungicidas en base acuosa: propiconazol, tebuconazol e IPBC. Se colocó el taco e inyectó a presión el líquido. Posteriormente unos tapones de bambú previamente preparados en nuestra carpintería se introdujeron en los taladros y con formón se dejaron a nivel de la tarima.

Un toque final de barniz favoreció el que el tratamiento quedara inapreciable y totalmente estético.

Fotografías: Grupo GUBIA, PEMADE

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