
Si hacemos memoria, todos podemos recordar los juguetes de madera que tanto divertían a los niños del siglo pasado. En la actualidad, se ha dado un paso más, ya no son solo juguetes de madera de pocos centímetros los que ocupan sus manos. Ahora son los más pequeños, los que ocupan esos juguetes de madera convertidos en auténticos espacios arquitectónicos.





