
En el campo de la arquitectura, la madera se posiciona cada vez más como un material que no solo aporta calidez y estética, sino también como un recurso sostenible y de alto rendimiento. La reciente intervención realizada en el salón social del Club Náutico de Sevilla es un ejemplo destacado del potencial de la madera para transformar un espacio. Esta obra, diseñada originalmente en 1966 por el arquitecto Antonio de la Peña Neila, ha sido rehabilitada con un enfoque en la actualización y adaptación de las exigencias contemporáneas sin perder su esencia original.


















