Un espacio no tiene por qué ofrecer un único uso. Lo hemos comentado en más de una ocasión en este mismo blog. De hecho, muchos de los más interesantes proyectos de arquitectura e interiorismo se caracterizan precisamente por todo lo contrario: por conseguir, mediante sencillos mecanismos o estructuras arquitectónicas, que un ambiente disponga de varias funciones y utilidades. Algo, por otra parte, cada vez más apreciado y recurrente en las grandes ciudades dónde los metros cuadrados escasean y es por ello imperativo aprovecharlos al máximo.